EL MEJOR FUNDAMENTO  DE NUESTRA CONFIANZA

EL MEJOR FUNDAMENTO DE NUESTRA CONFIANZA

Si quæris cælum, anima, Mariæ nomen invoca… – Invoca el nombre de María, oh alma, si deseas alcanzar el Cielo. Al nombre de María, las culpas huyen, y las tinieblas, el dolor, la enfermedad, las heridas”. Esta sencilla oración, cuyo origen se pierde en las antiquísimas tradiciones de la Iglesia, es una hermosa glosa de la exclamación del salmista, todavía más antigua: “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo” (Sal 22, 4).