Regina Virginum

La Sociedad Regina Virginum está formada por un grupo femenino de integrantes de los Heraldos del Evangelio, que viven establemente en red social ya hace bastante más de diez años, con el objetivo de realizar de forma impecable la actividad evangelizadora, así como consta en sus estatutos (art. 1):

“La Sociedad Regina Virginum es una sociedad de vida apostólica, (…) conformada por un grupo de integrantes de la rama femenina de los “Heraldos del Evangelio” –Asociación Privada

En todo el mundo de Leales establecida por el Reverendísimo Padre João Scognamiglio Clá Dias, y conocida el 22 de febrero de 2001 por el Pontificio Consejo para los Laicos – que quieren llevar vida fraterna parecido, procurando “seguir a Cristo con más grande independencia e imitarlo bastante más de cerca” (PC 1), “ para mejor dedicar sus vidas al servicio de la Iglesia.”

Más allá de que el origen del grupo es bastante previo, fue hasta 1996 que lagunas incontables señoritas brindaron los pasos decisivos para la constitución de un centro de excelencia, como una manifestación expresa de guardar la virginidad, por amor a Jesús, viviendo en red social.

Bajo la orientación recurrente del Padre João Scognamiglio Clá Dias (entonces laico) fue estructurada la vida social, habiendo sido elegidas las superioras para las distintas viviendas. Todas han tomado deliberadamente el deber de continuar, con las debidas adaptaciones, la Regla de Vida de la rama masculina de los Heraldos del Evangelio. Lo que los estatutos manifiestan de la siguiente forma:

“La Sociedad nace como expresión del carisma de los “Heraldos del Evangelio”, aplicando las especificidades de la vida consagrada femenina, manifestando la intención de accionar en comunión de procedimientos y misiones con la referida organización, empeñándose de modo especial en manifestar las propiedades propias de la virginidad y de la condición femenina en el planeta secularizado (MD 10, 20), y en “ser por medio de su dedicación vivida en plenitud y con alegría, una señal de la inocencia de Dios para con el género humano y un testimonio especial del secreto de la Iglesia, que es virgen, mujer y madre” (VC 57).” –

En la Navidad del 1998, eran ya 12 las viviendas en las cuales se practicaba esta forma de vida, tanto en Brasil, como en Colombia, en Canadá y en Guatemala. El 15 de agosto de 2002, en la solemne Misa conmemorada en la Iglesia de Nuestra Señora de Brasil, en Sao Paulo, 19 adolescentes han recibido del P. Joao Clá el hábito de los Heraldos del Evangelio.

En esa misma oportunidad renovaron su consagración de amor a Jesús, por las manos de María, según el procedimiento de San Luis María Grignion de Montfort. El 25 de diciembre de 2005, el obispo diocesano de Campo Limpo (Brasil), Don Emílio Pignoli, erigía la Sociedad Regina Virginum, como Organización Pública, con el propósito de tornarla en una Sociedad de Vida Apostólica. Su finalidad, destilada durante décadas de vivencia social, era de esta forma expresada en las Constituciones:

“Inspirándose en la radiante doctrina del Concilio Vaticano II, la Sociedad tiene como finalidad ayudar con la meta de la Iglesia de “impregnar y perfeccionar el orden temporal con el espíritu del Evangelio” (AA 5), “utilizando un lenguaje que el planeta logre entender” (ET 9), especialmente por la manifestación clara y atrayente de lo bello – esplendor de la realidad y de la amabilidad – prestando asistencia a la raza humana a presenciar la sacralidad de cada creatura, y de modo particular de cada hombre, como reflejos visibles de Dios invisible (Rom 1, 20), con el ardiente deseo de ver llevado a cabo el pedido que la Iglesia, por mandato de Jesucristo, reitera hace veinte siglos: “¡Adveniat regnum tuum!”.

Según asegura el Principal creador, es exacto

“hacer que la raza humana llegue a la plenitud de aquello que son los efectos de la Sangre Preciosísima de Nuestro Señor Jesucristo” (9/10/2000), por medio de una “transformación de las prácticas, de las mentalidades y de las conciencias” (ET 52).

La primera manifestación va a ser el testimonio de nuestra vida consagrada, la cual

“torna visibles las maravillas que Dios ejecuta en la frágil humanidad de la gente consagradas” (VC 20).

En seguida, la búsqueda de la hermosura del Constructor en la

“imagen divina deformada en los rostros de muchos hermanos y hermanas” (VC 75), humillados, angustiados, cansados por la predominación de la “cultura actual, frecuentemente tan secularizada y, sin importar eso, sensible al lenguaje de las señales” (VC 25).”

El 25 de diciembre de 2006, posterior a la consulta canónica, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, Regina Virginum fue erigida como Sociedad de Vida Apostólica de Derecho Diocesano, por nuestro obispo de Campo Limpo, D. Emílio Pignoli.